1st International Festival of Ferry Bridge Poetry

"8 bridges of light - 8 bridges of Poetry"

We need your poem - 
From March 21 to June 24

A LA LLAMA Y AL METAL

Siento tus débiles extremidades con una contradictoria firmeza Asirse a mi estructura como esta lo hace a las dos orillas Noto el vigor de tu corazón espartano en estruendoso pálpito Rugir entre tus alas al igual que esta ciudad desde hace décadas
Nadie me advirtió de que tú y yo seríamos pasajeros A bordo de este tránsito de peculiaridades y toponimias De costumbres y bostezos que dejo atrás todos los días En cada vuelo permanente o transitorio, en primaveras o en inviernos
Me pregunto a menudo qué es lo que une un puente Y qué es lo que separan estas vigas, lo cuestiono en la vigilia Por los rumores que las ráfagas de aire estrellan con desidia Pienso a veces que mi objetivo es mancomunar lo diferente
Nadie te avisó de que aquí la prisa es sosegada De que el silencio solo oculta detalles de la historia, las verdades En tu rumbo calculado de estas a otras latitudes Siénteme albergue, o fortaleza donde acaban y empiezan tus viajes

Las sombras que proyecto han sido siempre singulares Y sobre tus plumas tienen ánimo de conquista, de tormenta Solo soy, sin embargo, y te confieso, en este diálogo irredento Una puerta que conecta moléculas de agua, cielo y aire
Ahora, sé mis ojos y llévalos de vuelta al lugar donde me diseñaron He de regresar, como retorna todo, a su estado original A la llama y al metal en sus formas primigenias A la postal y al recuerdo, que, con imágenes y palabras, me retrataron.
Sé tú aquello, que yo seré tu recuerdo transitorio de épocas pasadas Y habrás de llevar contigo mi memoria más allá de esas nubes A las raíces, al nido, a la conciencia de nuestros cuerpos vivos o inertes A la inconclusa deriva de mis engranajes desde la forja hasta el presente.
Sé tú aquello, que yo seré tu recuerdo transitorio de épocas pasadas Y habrás de llevar contigo mi memoria más allá de esas nubes A las raíces, al nido, a la conciencia de nuestros cuerpos vivos o inertes A la inconclusa deriva de mis engranajes desde la forja hasta el presente.

Castro Santos

DESDE...

EL PUENTE COLGANTE

Cautivado por esta elegante estructura
rebosante de hierros y cables formidables.
He cerrado los ojos y me he imaginado
al Genio de la Lampara creándolo.
Como concluía el esta maravilla
y suavemente lo posaba en las orillas.
Lo aposentaba entre Portugalete y Las Arenas entre vibrantes músicas celestiales.
El Genio pulsando un botón imaginario
hacía que la barquilla cruzara veloz la ría.
Su bella pasarela de 50 metros de altura desde donde se contempla el Estuario del Abra.
Así desde 1.893 y sin descanso
para disfrute de sus muchos usuarios.
El mundo entendió este «Puente Vizcaya»
y «Patrimonio de la Humanidad»… fue declarado.
Gracias…Puente Colgante.

Alfredo García Martínez

VENTANAS

AL PUENTE

Nace en el orto el astro resplandeciente y el hierro escaso en óxido reluce.
Los cables se pliegan
se deslizan
y sobre el puente
quienes labran su futuro.
En la mañana,
gélida como la escasa rosa
en los campos salvajes del invierno
que impiden a la par que nazca
y que marchite
sale de su edredón ella.

Quizá la vida le dio
más que la suerte necesaria
para que los rayos dorados
se colasen por el ventanal de la casa vieja que tras la reforma era un entorno de agradable visión.
Las vistas al Ibaizábal
el café.
Cruzar el puente a Getxo,
volver.
Grabar los barcos
y sorprenderse con el impacto
de su cabida entre las casas
cuyos ventanales
asoman al puente
que conecta sus vidas.

Alaitz Valbuena Vesga

PUENTE
DE VIZCAYA

Llamativo puente colgante;
atractivo e inspirador,
que nadie me lo cuente.
¡Yo soy tu fiel admirador!
Práctico y muy valioso;
eres el Rey de la ría.
Entre todos el más famoso,
transportas comodidad y autonomía.
Tu estructura de color rojizo;
demanda toda mi atención.
Cuán bello y amplio pasadizo,
gozo a bordo de la embarcación.

Getxo y Portugalete;
separados por el Río Nervión​,
Con tan solo un billete,
se descubre otra dimensión.
Cuando te contemplo, me deleito;
en tu mágico remanso de bienestar.
Tu historia me aporta un gran sentimiento,
emocionalmente me hace conectar.
Puente inefable y bello;
cuando en ti me adentro,
inenarrable es todo aquello.
¡Orgulloso yo me encuentro!

Margarita Birkide Rolan Colombia-España

ESA

LÍNEA NUESTRA

La línea recta que cruza la ría
no es sólo un puente,
es de la tierra y referencia para su gente.
La línea recta que une márgenes
sabe de sueños,
sabe de pesca, sabe de hornos, sabe de aceros.

La línea recta que asoma al mar
vuela en cabina,
brazos de hierro bien la sostienen mientras camina.
La línea recta que mira al cielo
luce un colgante,
joya maestra, palacio osado muy importante.
Esa línea recta que conecta orillas
es nuestro puente,
pasado en la memoria, fe de futuro, nexo presente.
Y, ¡Qué orgullo más de uno siente,
cuando estirado y de puntillas por su ventana consigue verle!

Carmen Bonaetxea Sandonís

Movimiento

Continuo

Cuando estoy cerca, o lejos,
allá por donde mire, te veo,
es tal el impulso, que mis ojos,
te buscan, para sentir deleite.
Tienes estilo, eres elegante,
dicen que eres el mejor puente,
y es cierto, estas colgado,
transportas personas y coches,
nos acercas a la otra orilla,
por encima de nuestra ría,
la sonríes y te ensalzas;
parece que seas de película.
Me gusta mirarte,
ese es mi intimo deseo,
ver cómo vas y vienes,
y yo contigo, puente colgante.

Me fascina tu estructura,
e inspiras para pintarte,
o componer melodías,
también para escribir letras,
que se trasforman en versos
y bellas poesías.
Nos une vivir en el entorno,
eres algo nuestro,
y del resto de la tierra.
Puente de Portugalete,
bello, alto y elegante.
Eres el mejor puente,
del mundo entero,
lo dice la historia.
¡Serás eterno!

Miren Emilia Palacios Villanueva

¡ALLÍ DONDE VAYA TE RECORDARÉ SIEMPRE PUENTE VIZCAYA!

Año tras año nos marca el tiempo de nuestra existencia,
la utilidad de nuestra vida,
la evolución de nuestro Mundo,
como avance o retroceso.
De todo ello no somos conscientes hasta que se
producen situaciones de guerras de todo tipo.
En tus 130 años de existencia eres testigo de situaciones diversas.
Primero, de todas las personas que hicieron tus apoyos,
pies y brazos que han permitido cruzar de un lado al otro de la Ría del Nervión,
a muchísimas personas.
De quienes se valían de tu soporte para llevar cosas,
saludar a personas o disfrutar de los paisajes.
También a quienes venían de viaje o visita,
para conocer y saber más,
sobre ti y tu entorno.
Además sufriste las consecuencias de una guerra civil,
ya que eras y eres una joya única en el Mundo.
Tienes mucha utilidad para las personas que se hallan a tu alrededor,
pero son éstas las que deciden qué uso hacen de ti.
Dependiendo del momento y qué personas tu vida puede ser condicionada.
Te ocurre igual que a los seres humanos,
pero tú ofreces una utilidad,
que es usada por aquéllos.

Con tus ojos has visto,
ves y verás a mucha gente,
muchas cosas,
que no puedes decirnos, pues careces de voz.
Sin embargo, esta te la ponemos quienes estamos a tu alrededor,
pasamos por tus sólidos brazos o disfrutamos de una preciosa ría,
unas vistas fantásticas y unos momentos de paz y sosiego,
que tanto necesitamos.
Naciste por intervención de seres humanos,
el diseño,
labores para darte cuerpo,
quienes te dan cuidado y todas cuantas personas facilitan tu existencia.
Vivirás mucho más tiempo que todos nosotros y seguirás dando historia y vida a tu alrededor.
Hoy sólo tú tienes nombre propio.
Sigue firme en tus apoyos y da ejemplo de fuerza,
utilidad e historia para el futuro.
¡¡¡Por todo ello,
porque así lo siento,
allá donde esté,
¡allí donde vaya te recordaré siempre Puente de Vizcaya!!!

Jesús C. Bernal Matanza

¡BENDITO, EL DÍA AQUEL!

Yo estaba atento,
te vi colgado,
transbordador.
“¿Tendrá una energía potencial elástica?”, me pregunté.
Luego, dije:
“En reposo,
en su posición de equilibrio,
su energía es mecánica”.
Tus pilares,
y tus cables,
te dan un toque rebelde,
fuerzas de tensión,
características originales,
artificiales.
Se sostiene así mismo,
sobre un espacio natural,
La Ría.
Los límites están instalados,
en su inmensa estructura.
¡Lo sé!
Se mueve siguiendo el recorrido,
de sur a norte y de norte a sur,
tirados por la electricidad.
Nunca serás inferior al necesario.
¡Amado puente!
Sus huellas están impregnadas
en vuestros genes.
¡Bendito, el día aquel!,
cuando te conocí,
bellísimo puente colgante,
puente Bizkaia.
El primero en el mundo,
de estructura metálica.
¡Un regalo!,
de una generación pasada que,
añadió algo propio,
distinguido entre contemporáneos,
generaciones distintas.
Me han contado que,
cumples 130 años.
Puente inmortal,
existes,
generación tras generación.
Por las noches,
te regeneras,
te lubricas,
te hidratas con el rocío.
Tiempo vital,
futuro previsible,
para la posteridad.
Vuestra hazaña comenzó,
en el siglo XIX,
1893,
eran momentos para limpiar el presente,
regenerar al hombre.
Trazos de la vida,
y la existencia de una población,
a las márgenes de la desembocadura,
del Nervión.
Gran Puente colgante,
entre tiras metálicas,
sin entorpecer la navegación,
lleváis las cargas.
A primera hora de la mañana:
“Cuerpo de hierro,
minimalista,
¡eres hermoso!”.
Lo dicen,
sin ruborizarse,
los propios y visitantes:
Ingleses, estadounidenses, europeos, latinos…
Callejas medievales,
ven a su hijo,
allí colgado,
haciendo vuestro trabajo,
ininterrumpido,
en la Gran Ciudad.
Bellísimo…,
puente de peaje,
puente colgante,
puente Bizkaia.
Patrimonio mundial.
Un día,
se asió de los cables,
con todas vuestras fuerzas,
ante la explosión.
Con paciencia,
esperó por ayuda.
Manos bondadosas,
vinieron,
te reanimaron.
No malgastáis el tiempo,
Portugalujos,
sabios,
organizados para la vida en sociedad,
se comunican entre sí,
se reparte las cargas,
en función de su fama,
desde María Díaz de Haro,
“La Buena”,
hasta Mikel Santiago,
el escritor famoso.
Portugalete,
tu transbordador es como un oso,
fuerte,
el más fuerte de todos,
naturaleza real y mundo de acción.
Tienes toda una vida.
¡Bendito, el día aquel!,
que te conocí,
cinco minutos no bastaron,
para soñar.
No dejáis que pase el tiempo,
estérilmente,
sin hacer nada.
Mil minutos no bastan para soñar,
pues tu tiempo no será limitado.
‘Estar contigo,
andar contigo,
es la cosa más valiosa’, te digo.
Los futuros historiadores,
hablarán de ti:
gran avance,
liberador,
de nuestro tiempo.
Portugalujos,
con el paso del tiempo,
me enseñáis tu fortaleza.
Proteged el puente,
como el más notable,
de Bizkaia.

José Hilario Andrade Durán

PUENTE COLGANTE SE ALZA, MAJESTUOSO Y FIEL

En una tierra hermosa, el sol besa su piel, Puente Colgante se alza, majestuoso y fiel.
Portugalete y Getxo, testigos de su esplendor, unen orillas con amor, con fuerza y valor.
 
Tus cables, abrazo infinito sobre el río Cantábrico, reflejas la luna pura, en su brillo metálico.
Eriges tu estructura, fuerte y valiente, como las gentes del norte, luchando inclemente.
 
Puente Colgante, símbolo querido y añorado, en tu andar encuentro, el sentido esperado.
Mil historias se tejen en tus tablones,
cruzas abismos y alejas los corazones.

La brisa acaricia tus vigas con su encanto, el tiempo se detiene en tu paso constante.
Puente Colgante, en ti vibra Euskadi,
la fortaleza de sus gentes, su identidad.
 
Eres faro de esperanza, en paisaje encantador, unión de lo divino y grandeza en su esplendor.
Puente Colgante, en cada paso te sostienes, forjando lazos que al cielo se elevan.
 
¡Oh, tesoro eterno, guardián de memorias!
Tu belleza cautiva, en cada historia.
Puente Colgante, símbolo de fuerza y arte, en estas letras, mi admiración se parte.

Aitor Artunduaga

PUENTE AUDAZ Y ETERNO

En Bizkaia, puente audaz y eterno,
entre Portugalete y Getxo se alza,
joya de hierro, belleza en acero,
un lazo de acero que nunca se desgasta.
 
Sus arcos gigantes cruzan el río,
testigos de historias y amor,
unión de pueblos con firme brío,
reflejando el pasado y el fulgor.
 
Brisa marina acaricia sus pilares,
susurra secretos al viento,
en su estampa se pierden los pesares,
puente de Bizkaia, eterno aliento.
 
¡Bizkaia resuena en cada acorde!
¡Puente imperecedero, gloria eterna!
Portugalete y Getxo, unidos en alarde,
en tu grandeza, Bizkaia se gobierna.
Aitor Artunduaga

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